95. ENCUENTRO ENTRE HERMANOS
NARRADORA
«Su propio compañero Alfa la olió con desagrado, todos dieron un paso atrás, mirándola como si ya no formara parte de su grupo.
Expulsada, la loba se refugió en otra parte de la impenetrable jungla para dar vida a sus cachorros.
Lyra la escuchaba gimotear, con un dolor extremo; sangre profusa salía de sus patas traseras manchando el blanco pelaje.
No salió una camada. Todo ese esfuerzo fue para dar a luz a solo un cachorro.
Fue increíble: ese lobezno, al dejar el cuerpo materno, comen