414. CONSINTIENDO A MI DUQUE
ELLIOT
—¡Me voy, me dijiste que nunca más mencionarías eso tan vergonzoso! —comenzó a forcejear para escaparse, pero la aprieto más contra mi cuerpo, riéndome de su apuro.
—No te vayas, cariño, solo fue una broma, mujer —por primera vez era yo quien me burlaba de ella.
Por Katherine había tenido que hacer tantas locuras ridículas…
—¡Tú también te dejaste! ¿Qué pobre hombre de qué?, ¡Duque lujurioso!
—Claro que me dejé —agarré su nuca y acerqué su hermoso rostro al mío, ambos agitados de reí