407. ESPIANDO EN LAS SOMBRAS
KATHERINE
— Es… espera Vorath… — intenté alejarme al escucharlo resoplar contra mi sensible piel.
Sus brazos posesivos se cerraron más sobre mi cuerpo.
“¿Cuándo vamos a jugar de nuevo como hoy, Kath? Prometo no hacértelo brusco, nena. Te voy a montar lento y bien delicioso… mmm”
Sus dientes acariciaban peligrosamente mis pezones, que ya despertaban excitados.
Su cuerpo entero exudaba un calor abrazador y embriagante bergamota.
“Te voy a penetrar cada vez más profundo. Mi forma animal te puede d