355. A TRAVÉS DE TUS OJOS
NARRADORA
— Déjame bajar, Vincent. —Tanto dio que el Beta la colocó con suavidad en el suelo.
Nada más hizo tocar la hierba y la Centuria embarazada avanzó los pasos que la separaban de la brujita.
— ¡Lisa, creí que habías muerto, por la Diosa, yo…!
— No soy ella —la voz suave interrumpió la efusividad de Amber, corroborando lo que Vicent le había dicho.
Las expresiones de la Centuria pasaron por varias fases.
Nunca odió a Lisa, a pesar de que sus últimas acciones no fueron buenas.
La hechicera