354. ELLA NO ES LISA
NARRADORA
— Joder con el suegrito tóxico —, Drakomir se apretó el puente nasal.
“Al menos déjame lavarme las bolas, ¿no?”, le respondió sin pelos en la lengua.
Es más, disfrutaría mucho del día de hoy.
Ya quería ver la cara de ese príncipe snob cuando supiese que habían consumado todo hasta el final.
“Mejor te callas y apúrate, porque si me sigo imaginando dónde estuvieron esas asquerosidades, soy capaz de cortártelas.”
“¿Y quedarte sin nietos? No lo creo… suegrito.”
Metiéndose en el agua