348. NO TENGO QUE DARTE EXPLICACIONES
NARRADORA
— Duquesa, qué vergüenza. Deborah, ¿por qué mencionaste lo del colgante? —Katherine vio a Brenda haciéndose la asombrada e incluso avergonzada.
Todo esto había sido su plan desde el inicio.
Su hermana debería de estarse revolcando en su tumba porque ahora mismo la estaba maldiciendo de todos los colores.
¿Cómo podría una mujer haber caído tan bajo por un hombre?
—Duquesa, lo lamento, solo le dije a mi amiga sobre el suceso del colgante, digo, que usted… usted creyó que era un obsequio