334. ESTÁS ACABADO
NARRADORA
Incluso lo observó de arriba a abajo, deteniéndose fijamente en su bragueta.
Elliot la miró con incredulidad para luego comenzar a reír a carcajadas, llamando un poco la atención.
Katherine sonrió con disimulo.
Nunca lo había visto reírse así; se veía tan sexy, sin ese aire gruñón y superior.
Así que el hombre de hielo también tenía buen humor de vez en cuando.
Elliot tosió un poco, controlando su desliz.
Era tan ocurrente, un soplo de aire fresco en su vida llena de secretos y temo