302. OSCURA SEDUCCIÓN - EL TRATO
EN EL REINO ELEMENTAL, ANTES DE QUE SILAS ABRIERA LA BARRERA AL REINO SOBRENATURAL
KATHERINE
El olor a humedad y a rancio impregnaba cada rincón de mi pequeño "cuarto" o, más bien, la celda que me retenía y ocultaba del mundo.
Me abracé a mí misma, sentada en una sucia esquina, temblando, pegando las rodillas a mi pecho.
Mis muñecas, en carne viva por las cadenas, y mis pies descalzos, se acompañaban de una mugrosa bata blanca sobre mi esquelético cuerpo.
Los dientes me castañeaban sobre l