294. LA REINA DE MI CORAZÓN
NARRADORA
Valeria tenía más desarrollada la parte de su pequeña loba, que ahora lo miraba como el plato fuerte que se comería a continuación.
—Nena, sé muy bien lo que estás haciendo —Aldric le dijo con la voz ronca.
Solo su presencia y las imágenes calientes que Valeria tenía en su mente lo estaban endureciendo.
—¿Y qué vas a hacer al respecto? —Valeria pasó el seguro y comenzó a avanzar en a través de la oscuridad, los haces de luna, la iluminaban a intervalos.
El olor embriagante del vin