256. EL DESPERTAR DE MI LOBO
DRACOMIR
Escuchaba una voz rugiendo desde el interior de mi cabeza.
El pecho me dolía como si se me estuviese abriendo en dos pedazos.
Pero una tensión me llevaba del cuello hacia donde estaba mi padre adoptivo y su hija… mi familia… los que juré proteger.
Mientras me agachaba al lado de Celia, dándole de mi sangre, me preguntaba, ¿qué era eso importante que había dejado atrás?
Una silueta femenina se desdibujaba en mi mente, un olor que adoraba, que era mi hogar.
Quería resistir, pero dolía ta