238. CÓMPLICE DE TUS JUEGOS
DRACOMIR
Sabía muy bien lo que estaba tramando.
Cómo no darme cuenta si tampoco es que lo estuviese disimulando mucho.
—Mmnn… Sshh…
Con las manos en la boca y los dientes apretados intentaba silenciar los sonidos excitados que escapaban de mi garganta.
Mis ojos entrecerrados por el placer miraban en blanco hacia el escenario.
Una cabellera castaña subía y bajaba entre mis piernas y mi falo estaba siendo succionado por esa devoradora de cordura.
“Vicky… sshhh… mi amor, suave… joder… aah”
Gruñ