217. QUIERO OLVIDARTE
DRACOMIR
Me quedé como idiota sin saber qué decirle.
Cómo justificar que la había confundido con las hijas vampiras del antiguo Lord.
Se alimentaban de mí desde que era un cachorro.
A la fuerza, sin compasión, sin misericordia.
—No quise… — intenté tocarla, explicarme.
—Aléjate de mí —me dijo arrastrándose hacia atrás y cubriéndose los senos.
Entonces mi mirada se quedó clavada en el rastro de sangre entre sus piernas.
Miré a mi falo que ardía.
La empujé tan brusco que desgarré su interior.
—D