213. PRUÉBAMELO
SIGRID
Diosa, me estaba excitando demasiado este Silas arbitrario y dominante, masculino e impetuoso.
—Silas, estás siendo irracional, solo cené… —me encontré incluso dando explicaciones, los latidos de mi corazón se aceleraban.
—Se demoró mucho para solo una cena y trajeron a otro esclavo desmayado y luego regresó con esa mujer, ¿lo hizo con ambos o con más? ¿Dejó que la tocaran?
El peligro se filtraba entre sus dientes, su cabeza se hundió en mi cuello y comenzó a olerme toda la piel como bu