207. MALDITO HIPÓCRITA
VICTORIA
Estaba que me hervía la sangre.
¿Cómo se atrevía ese maldito lobo a tratarme como un pedazo de carne?
—¿Vampira de su feudo? — la voz hosca de Rousse resonó.
—. Señor, está equivocado.
—¡¿Cómo osas hablarle así a tu Lord?!
—Él no es mi Lord —Rousse dio un paso adelante con hostilidad y le respondió a esa mujer que acompañaba al lycan.
—¡Insolente!
—¡Cállate, Celia! —la voz enojada y estridente de la bestia resonó en las paredes.
Me mantuve detrás de Rousse, pero podía sentir su ira.
¿P