191. LA BUENA ELECTRA
SIGRID
En estos momentos estaba demasiado agradecida de mis conocimientos de magia negra.
Aun así, y a pesar de todas las cosas raras que había presenciado, observar el tronco de ese árbol abrirse, con sangre oscura como brea, destilándose al suelo desde su interior y el cuerpo de ese hombre siendo “liberado”, fue una escena que se quedaría grabada en mis memorias.
Cayó la mitad de cuerpo afuera del tronco, apenas era reconocible su piel en carne viva, siendo devorada poco a poco.
Intentó ar