175. DÉJAME BEBER DE TI
CELINE
Sus auras enfrentándose como dos machos élites.
Gabrielle y yo nos miramos poniendo los ojos en blanco.
“Hombres,” me susurró en la mente y suspiré dándole la razón, algo divertida por la situación tensa.
—Acepto que la tomes como tu hembra, pero en el momento que le hagas daño, aunque arriesgue mi vida, me la llevaré. Ella nunca ha sido una carga para mí —mi hermano le dijo de repente y la atmósfera se tornó afilada.
—Estoy agradecido de que la hayas cuidado hasta ahora y solo por eso