167. LA "VIOLADORA" DE ENFERMOS
NARRADORA
—Ssshh… —siseos excitados salían de los sexis labios masculinos.
Sonidos obscenos, llenos de saliva y lujuria, inundaban la habitación.
Drakkar espabiló de una, porque era imposible seguir durmiendo mientras le comían la polla descaradamente.
—Mmnnn… —las vibraciones de la garganta de Lyra lo tenían con todos los músculos tensos, luchando por no clavársela a fondo.
La succión de esas mejillas estaba a punto de ordeñarle la vida.
“Ssshh bebé, cómo sueltas lechita… mmnn… más, mi macho…