149. TRATO DE ENGAÑOS
CELINE
Tragué ante sus palabras y su mirada hechizante, pero no me sentía tan eufórica como imaginé que sería.
Quizás porque era un vampiro y no me agradaba para nada esa raza creída y snob.
—¿Mía, estás segura de que este hombre es nuestro compañero?
—Parece que sí.
—¡¿Cómo que parece, Mía, espabila?!
—Sí, sí, se siente la química del lazo; sin embargo, no sé, no quiero que me toque, solo tiene relación con tu parte de vampira.
—Estás distraída, es de mala educación hablar con tu loba in