148. ¿QUIÉN ES MI MATE?
CELINE
Cuando abrí mis ojos, nuevamente estaba en la misma cripta donde me había quedado dormida.
¿Todo ese raro encuentro había sido solo un sueño? Pegué mis muslos con algo de molestia, la humedad empapando mis bragas.
Si fue solo un desvarío de mi mente, la verdad era que me encontraba demasiado necesitada. Además, ¿con un vampiro?
“No creo que haya sido un sueño,” escuché la voz de Mía mientras me sacudo el polvo del suelo y me acomodo la capa.
“¿Me quieres decir que hay un vampiro poder