129. NOSOTROS TAMBIÉN HEMOS CALLADO
NARRADORA
Raven dio un paso a adelante, a punto de empujar a Lisa, pero un gemido doloroso desde el interior de la habitación la detuvo.
Sus ojos con destellos rojizos se quedaron fijos en la puerta.
Sabía que Aidan no estaba, solo deseaba hablar con Isabella, una última charla sincera entre las dos.
Aunque todos ellos apoyaban el nuevo amor de Aidan, tampoco eran unos bastardos insensibles.
Raven deseaba explicarle a Bella, escuchar las palabras de sus labios… pero parece que la hechicera esta