126. BATIDO DE FRESAS
NYX
—Mmm —gemí ardiendo en llamas, mi labio inferior chupado y capturado entre sus dientes, dando suaves tironcitos sensuales.
Gruñidos salvajes escapaban de su garganta.
Las manos bajo mis nalgas me apretaban y pegaban más a ese falo duro que se frotaba lujurioso entre mis piernas abiertas.
—Aidan… —suspiré, mirando entre mis pestañas temblorosas esos ojos azules hipnotizantes.
Me aferraba a su cuello, acariciando el cabello de su nuca, dejándome enloquecer por ese macho tan sexy.
—Sshh —subí