048. NADA ES LO QUE PARECE
VALERIA
Corrí sin pensármelo dos veces hacia el parquecito.
No conocía a nadie aquí, pero simplemente no me puedo quedar tranquila mientras veo la vida de un pequeño peligrar frente a mis ojos.
— ¡Valeria! – Aldric grita a mi espalda dándose cuenta de que me he movido de su lado.
Llego hasta donde está el cachorro tendido en la tierra y la sangre sale de la profunda herida abierta en la parte de atrás de su cabeza, haciendo que su pelo castaño se vuelva un pegote.
— Aguanta pequeño, aguanta – S