043. NO TIENES EL DERECHO
VALERIA
Su aura fría y amenazante me rodeaba y aplastaba mi voluntad, caí de rodillas en el frío suelo cuando su sombra se cernió sobre mí.
Había olvidado lo peligroso que era el Rey y quizás, ahora pagaría por mi estupidez.
Lo sentí rebuscando entre el álbum y luego las cajas, quizás cerciorándose de que no hubiese dañado sus recuerdos valiosos.
Se acercó a mí de repente y bajé mucho más la cabeza, mordiéndome el labio inferior para evitar que mis dientes castañearan.
Agarró mi barbilla con fu