042. EL PASADO DE ALDRIC
VALERIA
Liberada de mi tarea y sin la gobernanta vigilando, decidí escabullirme con la excusa de acomodar las ropas en el closet del Rey.
Así que agarré una cesta con sábanas limpias y caminé al interior del castillo.
Llegué frente a la puerta de ébano y dudé un poco en si pasar o no a la guarida del lobo.
“Vamos Valeria, qué tontería, solo cumplieron el acuerdo y ahora es tiempo de volver al terreno profesional, trabajadora y empleador. Yo soy la doncella y él es el Rey”.
Me dije sacando pecho