NARRADOR
Kara y su gente habían llegado a los límites de un territorio. Estaban más cerca de la manada del Rey, pero aun con cinco días de camino seguían estando lejos.
Se detuvieron allí a descansar, algunos salieron a cazar para poder comer algo, otros salieron a llenar vasijas de agua.
—Señorita, debería ir a refrescarse un poco con el primer grupo, yo estaré atento.
Kara observó a su beta, se veía cansado y agotado, con ojeras, de la misma forma que se veían todos.
Ella se fu