VICTORIA
Me desperté sola en la mañana, las suaves sábanas abrazaban mi cuerpo desnudo y el suave olor de mi compañero flotando al rededor.
Me levanté y me fui al baño donde duré talvez más de una hora, siendo atrapada por mis propios pensamientos.
Al salir me paré frente al espejo una vez que terminé de vestirme.
Una sonrisa llena de anhelo brotó de mis labios al ver de nuevo su marca en mi cuello.
—"No lo arruines de nuevo mujer, Diosa, no sabes lo horrible que se sintió para m