VICTORIA
Camino de la mano de Ben por los pasillos desolados de esta mansión.
Aquí al menos no hay peligro para él, pero no puedo decir lo mismo de mí.
—Disculpe, el Alfa, quiere verla y Ben irá a su primera clase de lobos.
Lo vi emocionado y corrió alado de la doncella antes de desaparecer de mi vista.
Llegué frente a la puerta de la oficina del salvaje y toqué con toda la delicadeza posible.
—Adelante.
Sonó su voz fuerte y varonil del otro lado.
La abrí y solo me quedé ahí par