Hannah se quedó paralizada un momento, atrapada entre el agarre de Clara y el silencio de Jaden. La forma en que Clara la jalaba de las mangas hizo que su corazón latiera con incertidumbre, pero sus ojos se clavaron en Jaden: calmado, inescrutable, parado como si el caos que los rodeaba no existiera.
No podía ignorarlo y no quería hacerlo.
En silencio, sacó su mano del agarre de Clara.
—¿Hannah? —Clara parpadeó, sorprendida.
Hannah caminó de regreso a donde estaba Jaden con pasos suaves pero