Perla
Salgo del despacho de Fabiano con una mezcla de emociones y pensamientos, por supuesto, disgustada por lo que ha decidido Fabiano por mí, deseando que se acabe lo más rápido posible el mes.
Mientras avanzo mis tacones resuenan en el suelo de mármol, creando un eco que parece acompañar mis pensamientos, pero mi mente no dejaba de dar vueltas a la conversación que acabábamos de tener. Me trata como si yo fuera de su propiedad, como si no tuviera derecho a tomar mis propias decisiones, sé