Perla
Despierto debido a la alarma de mi teléfono, sin abrir los ojos, estiro la mano y agarro el teléfono para desactivarla, luego enciendo la luz de la habitación y abro los ojos, para encontrarme con el techo blanco, seguido, un estornudo. Me siento en la cama y enseguida veo la habitación repleta de bolsas de compras y ramos de flores. Me di el tiempo de leer todas las notas y hasta leí en varias, propuestas de matrimonio, ¿no es una locura? Lo más loco es que la mayoría de los hombres que