Melinda desvió toda su rabia y resentimiento hacia afuera, convenciéndose de que el mundo entero los había traicionado a ella y a Neil—que solo ella era inocente.
Era más fácil así.
Más fácil que admitir debilidad.
Más fácil que aceptar que había calculado mal el equilibrio de poder.
Cuando finalmente se calmó, un pensamiento emergió.
Demasiadas cosas habían ocurrido en un solo día.
Una bomba colocada en el coche de Andrea.
Un ataque contra Darius.
Y finalmente—el video del asesinato de Yvonne