Sandra estaba completamente atónita.
No podía creerlo.
En sus ojos, Charles Reed siempre había sido un Alfa severo y distante, pero nunca cruel—mucho menos alguien capaz de matar por dinero.
¿De verdad podía haber hecho algo así?
Steven observó la expresión conflictuada de Sandra y suspiró.
—Crees que te estoy mintiendo, ¿verdad?
—No… no —Sandra negó con la cabeza rápidamente—. Solo estoy… en shock. Nunca imaginé que el tío Reed fuera ese tipo de persona.
Dividida entre el Alfa al que había res