Mundo ficciónIniciar sesiónCuando llegaron a la entrada de la cocina, todos se quedaron congelados.
Dana estaba de pie en el centro de la habitación sosteniendo una botella de gasolina en una mano y un encendedor en la otra.
El fuerte olor químico inundó instantáneamente el aire, aplastando incluso el aroma natural de los lobos dentro de la villa.
La gasolina salpicaba el suelo de madera mientras la mano temblorosa de Dana inclinaba la botella sin control.
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