Capítulo 28
Aquella mañana, Elena estaba ocupada en la cocina preparando el desayuno para sus tres hijas. El aroma del pan tostado llenaba la pequeña estancia. Katty y Delya ya estaban sentadas en la mesa del comedor, esperando con entusiasmo.
Sin embargo, Olivia seguía de pie junto a la puerta de la cocina, con el rostro abatido.
—Olivia, ¿por qué estás tan callada? Ven, desayuna —dijo Elena mientras colocaba un plato sobre la mesa.
Olivia se mordió el labio y luego bajó la mirada.
—Mami…