Kiara, prolongando su relación que no dejaba de ser una máscara, se dio varios días para ir a «Authentic & Mia» y asegurar una nueva colaboración, dejando como secretaria general interina a Romina Calderón.
Damián regresó tarde a la casa y Viviana, con su obsesión por leer, lo esperaba despierta en la sala. Pasaron horas analizando los libros, riendo sobre la alfombra de la biblioteca, hasta que unieron sus cabezas y se quedaron dormidos uno junto al otro. Estuvieron sentados hasta que Damián despertó y movió levemente a Viviana para que despertara; ella se acomodó en su hombro impidiendo que se levantara. Viviana se recostó suavemente en el piso y Damián, incapaz de despertarla, fue por una manta y la colocó sobre ella.
Viviana suspiró aferrada a la colcha y esperó a que saliera Damián para regresar a su habitación.
Al entrar en la habitación, ella se quitó lentamente la ropa en una danza que le hacía sentir los aplausos del público, mientras los panderos sonaban a la par de la darbu