Belén encontró a Serena con la mirada fija en los números de su laptop. El nombre resaltado le hizo preguntar quién era ella. Serena podía decirle que Cassia fue esposa de uno de sus jóvenes amantes, pero lo que las unía era mucho más grande que el recuerdo de sus desenfrenos amorosos.
Belén tenía los ojos clavados en ella. Serena se acomodó en el sofá, con sus uñas rascando ligeramente la tela sin saber cómo explicar.
—Para darme a entender, creo que debo empezar por mi presente. Amo a tu p