Serena esperaba nerviosa cerca de la puerta del laboratorio. Después de solicitar un examen completo les dijeron que debían esperar dos horas; Belén torció los ojos y le pidió a su madre que la deje volver al departamento. Serena aceptó y se quedó en la sala de espera. Apenas le entregaron los resultados se dirigió de regreso; fue directo al cuarto de su hija y la encontró dormida. La despertó suavemente y le entregó el sobre cerrado.
—Como te gusta controlar toda mi vida, creí que ya lo revi