Damián regresó a la casa de su padre a bañarse y cambiarse de ropa peleando contra su propia rabia. Razón tenía Estéfano de decirle "tibio", si le engañó Kiara frente a sus ojos y él no hizo nada.
Entró en silencio y encontró a Viviana concentrada viendo televisión. Algo inusual en ella; iba a saludar cuando pasaban la marcha con el rostro de Salomón en contra del juego de la cacería. Viviana sonrió y dijo en un susurro: “¿Cómo no vas a estar en contra si ellos se llevaron a tu primera novia?