Capítulo 20. Una amenaza.
Shane Robinson
—¿Estás seguro? —pregunta mi hermano cuando me ve servirme un vaso de whisky.
—Sí. —Mi voz es un gruñido—. Ya me confirmó la asistente del alcalde que mañana hay un encuentro con todos los interesados. Y que Prince consiguió la presentación de su proyecto a pesar de que no suelen aceptar trabajos fuera de término.
Sean se recuesta en su silla. El traje se le estira en los brazos cuando alcanza una de las tantas carpetas que tiene sobre el escritorio.
—Ve la parte buena, verás