*—Uriel:
No podía creer que otra vez se hubiera dejado ir de esa forma, haciéndose pis en medio del momento íntimo. Ya le había ocurrido una vez, con Danny, y fue aquella noche en el Oscuro, cuando se reencontraron después de veinte años y Danny lo folló con una necesidad cruda, primitiva, como si el tiempo no hubiera pasado. En ese entonces, pensó que había sido la intensidad del reencuentro, el torrente de emociones reprimidas, el éxtasis abrumador lo que provocó aquella reacción. Pero