*—Danny:
Al entrar al de caballeros, vio a un hombre lavándose las manos en el lavabo y un cubículo cerrado.
Lo supo de inmediato. Uriel estaba ahí.
Danny se apoyó en el lavabo y dejó escapar un suspiro, intentando ordenar su mente. No iba a presionarlo, pero necesitaban hablar.
Así que esperó.
El hombre lo miró raro mientras Danny esperaba en el baño, pero terminó marchándose justo en el momento en que la puerta del cubículo se abrió.
Uriel salió con pasos pesados, la cabeza baja y el r