*—Danny:
Un suspiro escapó de sus labios mientras bajaba la mirada hacia la copa en sus manos, girando el líquido dorado sin mucho interés.
Era la inauguración del nuevo club de Damien, y el ambiente era de pura celebración. La música vibraba en el aire, las risas y las conversaciones animadas llenaban el espacio, pero Danny no podía compartir esa alegría. Se sentía vacío, con el pecho apretado por la culpa y la tristeza. Lo que había ocurrido hacía unos días en la bienvenida que le orga