*—Uriel:
Uriel se quedó petrificado mientras era besado por Cameron, el tiempo congelándose en ese instante. La sensación de los labios de Cameron contra los suyos era tan extraña como familiar, una mezcla que no pudo procesar de inmediato. Cuando Cameron finalmente se apartó, ambos estaban respirando con dificultad.
—¿Te calmaste? —preguntó Cameron, con el rostro todavía cerca del suyo.
Uriel parpadeó, la sorpresa transformándose en una mezcla de rabia y desconcierto.
—¿Me besaste? —dij