Narrado por Hellen
El cielo de Londres estaba gris, pesado, y la lluvia fina parecía querer atravesar mi abrigo. El viento helado cortaba mi piel, recordándome a cada paso que estaba en un lugar completamente nuevo.
Me sentí pequeña, casi invisible en medio de aquella ciudad inmensa y desconocida. Todo sonaba extraño: los acentos, las miradas apresuradas, los autobuses rojos pasando rápido, el olor a café mezclado con el de la lluvia.
Pero, al mismo tiempo, una paz extraña me invadía. Estaba le