Narrado por Sergio
Dos días. Dos malditos días.
Ninguna respuesta. Ninguna llamada contestada. Ella siempre veía los mensajes, siempre. Incluso en silencio, yo sabía que estaba allí, del otro lado de la pantalla. Pero ahora… nada. Silencio absoluto.
El presentimiento me carcomía. Tomé el coche y conduje de regreso a Tyler sin pensarlo dos veces. En el fondo, ya lo sabía: algo estaba mal.
Cuando llegué, encontré a Frederick en el patio, ayudando a su hermana menor con unas cajas. Levantó la mira