(Narrado por Hellen)
Después de la llamada con Mary, pasé horas mirando mi comida del delivery, intentando tragarla como si fuera imposible engullir, junto con ella, el nudo que se formaba en mi garganta. No era culpa del condimento, sino del torbellino de pensamientos que me devoraba por dentro. “Sergio”. La ausencia de él allí era un peso que yo tentaba disimular en ese momento.
Renuncié a luchar con el tenedor y el plato y me refugié en otra batalla: abrí la notebook. Necesitaba ocuparme, oc