Un baño jamás va a compensar las horas de sueño perdido, pero al menos redujo el cansancio y me dio un poco de fuerzas para continuar con este interminable día de mierda que quedará grabado en mi mente para siempre.
En la sala de detención, según Thayer, Marie se negó a hablar. Desde que la trajeron no ha dicho ni una sola palabra, lo único que pidió fue que quería hablar conmigo y se sumió en un silencio que tenía desesperado e irritado a mi jefe de seguridad.
Y vine tal cual lo pidió, pero no