Levanto la cabeza poco a poco, mirando a mi alrededor con cautela. Lo primero que mis ojos captan es a Anthony tendido a mi lado, por lo que me incorporo aún sigiloso y me acerco a él, sintiendo un pánico terrible al ver su traje cubierto de sangre.
Sus ojos cerrados, su piel luciendo cada vez más pálida y la sangre brotando de las heridas que le ocasionaron no son buena señal. Mi corazón se dispara en un latido errático y frenético, preso del miedo que me recorre ante la idea de perder a mi am