—Te quiero —susurra, su voz entrecortada por la agitación—. Tengo miedo, a veces los temores me superan y batallo constantemente con ellos para no dejarme vencer, pero contigo me siento segura, protegida y querida. Ha pasado muy poco tiempo desde que nos conocimos, a decir verdad, pero te quiero, Jack... Y quererte es bonito.
Levanto el rostro para mirarla, esos preciosos ojos azules nublados por el placer y por un sentimiento que no solo me está haciendo sentir bajo la piel con tanta fuerza. E