Observo a Jack ayudarle a Justin a cargar los sacos de maíz y subirlos a la monstruosidad que tiene por auto. Mi joven vecino esta vez no llegó a tiempo para ayudarme a recoger la cosecha, por lo que se ofreció a llevarla a la ciudad por mí.
Hay algo bueno en lo que veo —realmente muy bueno—, y es a Jack sin camisa, sudado y haciendo todo ese esfuerzo físico de cargar los sacos sobre sus hombros y descargarlos en el auto. Es una vista maravillosa, una de la que no estoy dispuesta a perderme ni